Una más de las voces
imperdibles en la escena del Jazz: Sarah Lois Vaughan. Debido a su talento fue
solicitada por Gillespie, Parker y Eckstine, se especializó en cantar bebop y
aprendió a modular la voz al son de la trompeta (seat-chorus).
También se la reclamó por no trabajar con Hines y
Clifford Brown, sin dejar de trabajar con clásicos como Miles Davis. Fuera del bebop,
Sarah dejó constancia de su calidad como cantante en sus colaboraciones con la
orquesta del prestigioso Count Basie.
Esta edición cuenta con la
colaboración clásica entre el cantante Sarah Vaughan y el trompetista Clifford
Brown en un ambiente espontáneo. Rodeado de grandes músicos (Clifford Brown,
Herbie Mann, Quinichette Paul, Jimmy Jones y Roy Haynes, entre otros), los
arreglos excelentes de Ernie Wilkins y un programa de canciones no menos de
bueno, es más excelente.
Vaughan era una bebedora
empedernida aunque, nunca hubo ningún incidente que afectara a su habilidad
interpretativa. Supuestamente, fue usuaria habitual de marihuana y cocaína a lo
largo de su carrera, pero era discreta en su uso y nunca sufrió de adicciones
que la debilitaran o problemas con la ley que acabarían descarrilando su
carrera como muchos de sus colegas. También fue fumadora durante toda su vida,
lo que casi con seguridad contribuyó a su muerte prematura por cáncer de pulmón
a la edad de 66 años, esto, no está debidamente comprobado!
Voz cadenciosa y sensual Sarah Vaughan

